Memoirs of a Polar Bear: el cuerpo que el exilio no puede traducir

Una escritora exiliada recibe flores, un apartamento y ayuda para trabajar. Ella preferiría meterse en la nevera. En Memoirs of a Polar Bear, Yoko Tawada da al conocido relato de una autora que huye de la represión un cuerpo que desbarata sus convenciones. La bienvenida es sincera, pero también lo son el hambre y el calor que sus protectores apenas comprenden. La comedia pregunta quién decide lo que necesita una invitada.

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Estimación editorial, no una medida exacta

Una bienvenida con el papel ya escrito

En el tren a Berlín Occidental, una joven pasajera oye hablar ruso a la osa y se entusiasma por encontrar a alguien de una minoría étnica. El entusiasmo de la desconocida apenas deja espacio para una respuesta. La aprobación llega antes que la comprensión; la osa se convierte en motivo de satisfacción ajena.

Su recibimiento repite ese desequilibrio de forma más amable. Flores y apretones de manos saludan a una escritora refugiada, mientras ella se pregunta si el exilio es otra acrobacia de circo. Los aplausos pueden reconocer a alguien y asignarle un papel al mismo tiempo. Tawada hace comprensible la incertidumbre de la osa: la gente premia una hazaña cuyas reglas nadie le ha explicado.

La hospitalidad medida en salmón

El apartamento amueblado presupone una ocupante humana. La osa busca el frío de la nevera, come salmón a un ritmo que, según Wolfgang, acabará con los ahorros de la propia osa y rompe una silla bajo su peso. Son desajustes cómicos que también revelan cuántas cosas puede dar por sentadas un alojamiento aparentemente generoso.

Una invitada puede aceptar todas las atenciones y seguir mal alojada. Aquí, el apetito y la temperatura interrumpen una y otra vez el relato del rescate. Una habitación decente no garantiza comodidad, y disponer de comida no resuelve quién controla su consumo. El cuerpo de la osa se resiste a esos criterios habituales y vuelve discutible lo que parecía obvio.

De la escritora rescatada se espera que escriba

Wolfgang trae papel y un bolígrafo, anima a la osa a avanzar y le asegura que no tiene prisa. Ella huele la falta de sinceridad en esa afirmación. Depende de sus traducciones y de su ayuda práctica, y esa dependencia carga de desigualdad una conversación corriente sobre el trabajo.

La incomodidad nace de una ayuda que lleva consigo expectativas. Una escritora necesita tiempo, comida y compañía; quizá su benefactor espera un manuscrito. Ni los materiales ni una frase tranquilizadora resuelven esa diferencia. El pasaje permite que gratitud y desconfianza convivan sin que una tenga que borrar a la otra. Esa tensión da a la situación absurda una presión emocional reconocible.

Tres generaciones ante tres públicos

Las editoriales describen una historia familiar en tres partes: la abuela escribe sus memorias en la Unión Soviética, su hija Tosca actúa en un circo de Alemania Oriental y el hijo de Tosca, Knut, crece con un cuidador humano en el zoo de Berlín. La literatura, el circo y el zoo sitúan a un oso ante personas que lo observan e interpretan.

Esa sucesión propone una forma de entrar en la saga: atender a las condiciones en que un animal puede hacerse visible para los humanos. El recibimiento de la abuela ya muestra el coste de ser reconocida como cierto tipo de autora. La premisa sugiere un parecido familiar ligado tanto a la atención pública como al parentesco, e invita a seguir los cambios de institución junto con los de generación.

Una osa tiene motivos para buscar el frío

En su entrevista con The Paris Review, Tawada describe el libro como una novela sobre la escritura y relaciona su circo con las demostraciones socialistas de dominio sobre la naturaleza. También sitúa su propia escritura entre el japonés y el alemán. Esos comentarios ayudan a entender por qué unas categorías que parecen estables desde fuera pueden resultar incómodas para quien debe vivir dentro de ellas.

La edición inglesa de Susan Bernofsky está traducida del alemán. En el pasaje del exilio, las cortesías cotidianas no consiguen salvar la distancia entre los interlocutores. Quien disfrute de esa fricción puede seguir la comedia sin reducir a la osa a un único equivalente humano. El desplazamiento político y la dependencia le dan peso; el cuerpo animal sigue planteando nuevas exigencias. Quien busque un comportamiento animal realista o una aventura reconfortante puede encontrar frustrantes estas categorías cambiantes. El atractivo está en acompañar esas complicaciones.

Tres caminos para seguir leyendo

The Travelling Cat Chronicles · Hiro Arikawa

Hiro Arikawa también deja que la perspectiva de un animal altere las ideas humanas sobre el cuidado y la pertenencia.

Qué cambia: Un gato acompaña a su dueño en visitas a viejos amigos. Su viaje y el vínculo central ofrecen una relación más concentrada; las editoriales de Tawada describen una familia de tres generaciones que ocupa varios papeles públicos.

The Employees · Olga Ravn

Olga Ravn también utiliza cuerpos poco familiares para sacar a la luz los supuestos de las instituciones humanas.

Qué cambia: Las declaraciones de trabajadores humanos y humanoides de una nave espacial sustituyen al relato familiar. Conviene elegirlo por los testimonios fragmentarios y el malestar laboral, que ofrecen otra forma frente al relato conversacional del exilio de la osa de Tawada.

Convenience Store Woman · Sayaka Murata

Sayaka Murata también examina la presión de encajar en un papel socialmente aceptable.

Qué cambia: Las rutinas de Keiko en la tienda sitúan esa presión en el trabajo humano contemporáneo. Tawada recurre a un cuerpo animal y al desplazamiento durante la Guerra Fría para cuestionar qué implica dar acogida.

Preguntas antes de leer

¿Son unas memorias o una novela?

Es una novela. El título alude a la relación de los osos con la escritura y el relato de su propia vida; no presenta la vida de Tawada como una autobiografía factual.

¿La traducción inglesa procede del japonés?

New Directions indica que Susan Bernofsky tradujo el texto alemán al inglés. Tawada escribe tanto en japonés como en alemán; su nacionalidad por sí sola no determina la lengua de la que se traduce una edición.

¿Puedo leerla como una historia real de Knut?

No. La editorial incluye a Knut en una familia ficticia de tres generaciones, y Tawada habla de investigación histórica para la parte del circo. Esas conexiones no convierten las voces de los osos ni la historia familiar en pruebas documentales.

Fuentes y criterio editorial

La lectura directa abarca el extracto inglés autorizado completo que The Brooklyn Rail publicó en octubre de 2016, desde el viaje a Berlín Occidental hasta el deseo de la osa de volver a ensayar en el frío. Es un extracto de la historia de la abuela, no el comienzo de la novela; no se ha leído el resto del libro. La premisa de la historia familiar procede de New Directions y Granta; los comentarios de Tawada, de su entrevista con The Paris Review. Las interpretaciones y la elección de comparaciones son de FolioRoam.

  1. The Brooklyn Rail · Authorised English extract, grandmother in exile (October 2016)
  2. New Directions · Memoirs of a Polar Bear, family premise and German-to-English translator credit
  3. Granta · Memoirs of a Polar Bear, UK publisher premise
  4. The Paris Review · Direct interview with Yoko Tawada, Between Two Languages
  5. Berkley / Penguin Random House · The Travelling Cat Chronicles, publisher premise
  6. New Directions · The Employees, publisher premise
  7. Grove Atlantic · Convenience Store Woman, publisher premise
  8. Amazon US · Existing English Kindle reference B01E9EHWZS (current offer not freshly checked)

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